Por: Rocio Salas Flores
y un pucho a medio terminar.
Esa noche salia del trabajo, y la casa rosada parecía tener onda de joda
caminando por la calle hacia el subte susurre, -"y si me quedo caminando un par de horas"
y raro que mi pregunta me sonara a afirmación, sin hacer caso a mi intuición
me fui a caminar por el centro de la ciudad, todos estaban apresurados en volver a casa
para encontrarse con su familia, con sus novios, amantes, amigos,.. yo? por mi?
a mi nadie me espera en casa, suspire y fui a aquel bar, mi intuición me decía que
volviera a casa, que no encontraría nada en aquella copa, pero mis ganas de ahogar a la soledad con un trago pudieron mas, y copa a copa, pasando una y otra vez la tarjeta por el cajero, comprendí que en aquel bar no quería terminar la noche, ya casi eran las 12 a. m., salí a caminar, admito que me costo mucho dar los primeros pasos. pero luego le agarre el ritmo, tome un taxi y fui al boliche mas cercano, en el camino me preguntaba que era lo que estaba haciendo? pero ya había tomado demasiado ya no importaba volver a casa, la madrugada apenas comenzaba. Hasta que llegue, baje del taxi y entre al boliche, apenas estaba empezando el día y fui directo al muelle, no quería bailar, solo quería dejarme llevar por la música y mis sentimientos, ... una salto al mas allá. un salto al mas acá un salto para cualquier lado, no me interesaba mucho ya... El sol salia y tenia una linda vista desde el muelle, era hora de regresar a casa tenia que ir al trabajo, tenia que dormir, tenia que comer, tenia que decirte ADIÓS, tenia que irme de aquel lugar, otro taxi? que ya tuve suficiente por hoy.
Llegando a casa, tan vacía como siempre, nadie pregunto por mi.
Mi vida, tu vida, muchas vidas.
FUENTE: Vida y Memorias
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